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Ejercicio sobre la lluvia de críticas

Siempre que hablo con mis amigas que son mamás, inevitablemente terminamos hablando de esto:  El agotamiento  que  producen las críticas. Estamos convencidas de que ser mamá es una de las cosas más hermosas del mundo, y en eso coinciden los libros de maternidad, los artículos de las revistas, los comentarios de los demás (antes de que nazca el bebé) y la publicidad, pero nadie nos dice que vamos a enfrentarnos a todos los miedos, a retos extraordinarios, a  descubrir  valores que ni siquiera sabíamos que teníamos, a un mar constante de preguntas a la almohada sobre qué hacer y a una avalancha de juicios y críticas nunca antes vista. Hasta ahora todos los juicios eran acerca de tu trabajo y algunas veces, sobre tu manera de actuar frente a ciertas situaciones de la vida, y de repente te cae esta lluvia imparable en el momento más vulnerable de tu vida.  El principio es lo más duro, porque no duermes nada, no tienes tiempo de comer, tienes los qu...

Mi ecuación de Disney (con niño pequeño a bordo)

Disney es el sueño de muchos y los que en algún momento dijimos "a mí no me llama tanto la atención", cambiamos de opinión cuando entramos a Magic Kingdom y vimos el castillo. Ahí mismo se convirtió en algo realmente ¡mágico!... por lo menos a mí me pasó así. Pedro y yo fuimos hace algunos años y nos encantó. Ahora que tenemos a Samuel, habíamos hablado de cuál sería la edad ideal para llevarlo, porque vimos cómo Mickey Mouse se fue convirtiendo en su personaje favorito, y llegamos a la conclusión de que era mejor esperar un tiempo, cuando estuviera más grande. Pero hace unos días, Pedro tuvo que tocar en Orlando y nos pidió que lo acompañáramos. Así que dijimos, bueno, ya estamos aquí, ya casi cumple 3 años, no tenemos que cambiar pañales... ¿por qué no? Escogimos Animal Kingdom y Magic Kingdom. Consejo primero y principal: No ir en verano. ¡Casi nos derretimos! Sudamos, sudamos y sudamos. Teníamos la ropa pegoteada por todas partes, el agua helada que comprábamos, e...

Las Mujeres de mi Casa

Mis tías y yo En cuatro años he perdido cuatro de mis amores más queridos, cuatro de las mujeres de mi casa: mi mamá, mi tía Gaby, mi abuela, y en estos días, mi tía Nana. Mi tía Nana era la chiquita de la casa, una persona muy especial. Un ser único que vivía con las emociones desbordadas. Lo bueno, le parecía espectacular, y lo triste, le parecía una tragedia.  Extremadamente sensible.  Dulce, amorosa, consentidora, divertida (nos hicimos varias veces pipí de la risa, literalmente).  Cómplice, servicial, siempre estaba dispuesta a ayudar. Para el trabajo era todo terreno. Excelente como mamá, como esposa, como hija, como hermana, como tía. Amaba muchísimo a su familia. Honesta, proactiva... ¿Que si tenía defectos? Claro, como todos los tenemos, pero estaba llena de sueños y de ganas... en fin, no termina uno de entender porqué se nos fue tan rápido, pudiéndose ir otros a los que la vida les pasa por encima, que están pidiendo pista hace rato por malas pe...

Aprender a ignorar

Tu niño arma Legos con los ojos cerrados, pero duerme con ustedes. La niña de Fulanita duerme sola, pero odia el huevo y la leche. El hijo de Octavia ama el huevo y la leche, pero no habla todavía. Como ves comparar está mal, desde cualquier punto de vista, está mal que compares a tu hijo con el hijo de Fulanita o de Octavia, tu hijo es tu hijo y tiene cosas maravillosas y otras más complicadas, como seguramente las tiene el hijo de Fulanita y el de Octavia.  Cada niño es un mundo y está muy bien preguntar, investigar, leer, acerca de todo lo nuevo que se te presenta a diario (que es casi todo, por no decir todo), también está bien escuchar, pero hay cosas que molestan y hay que aprender a ignorar.  Hace poco una amiga me contó lo frustrada que se sentía porque su hija (con tres años y 3 meses) no había dejado aún el pañal, mientras que en su círculo de amistades y familia, los hijos de las demás, ya lo habían hecho. No solo se sentía frustrada, también agotada porque ...

El Vaso Azul

En estos días revueltos, difíciles para el mundo, he estado acordándome de algo que marcó mi vida para siempre:  e l vaso azul. Recuerdo que cuando era muy chiquita, mi mamá guardaba muchas cosas en el bife del comedor (así le decía ella al mueble que acompañaba la mesa). Ahí estaba la vajilla que no se usaba, los manteles, papeles de no sé qué, bolígrafos (sin tinta), una que otra vela y algunas cajitas de fósforos, y también vivían atrapados unos vasos azules preciosos,  alargados, con unos rombos de un tono de azul más clarito y algunos toques dorados. A mí me fascinaban porque me recordaban los que veía en los cuentos de princesas, donde aparecían esas mesas enormes repletas de comida y de vasos como esos.  Me parecían hermosos y no entendía porqué no los usábamos si estaban ahí, ¡ahí! Cientos de veces le recriminé por eso y ella siempre me respondía lo mismo:  - Son para alguna visita -  Y yo siempre me quedaba pensando, ¿cuál visita?, si a esta...

La Carta a Madonna (que jamás leerá)

Querida Madonna, Te escribo esta carta, aún sabiendo, que jamás en la vida la leerás.  Lo hago pensando que te tengo en frente mientras nos tomamos un café y puedo hablarte con absoluta honestidad, después de todo, tú eres una de las mujeres más open mind que conozco. Yo era apenas una niña cuando tú ya eras súper famosa, vendías millones de discos y dabas de qué hablar con cada cosa que hacías. Me gustaste como artista desde el primer momento, y no era por tu voz o tus canciones, sino por una suma de cosas que me encantaban. Jugaba con mis amigas a montar tus videos, incluso ya grande, estudiaba por horas tus coreografías y copiaba pasos para mis montajes como cantante. También soy artista (canto y actúo) y siempre he pensado que la parte visual en el escenario es todo, y en eso has sido increíble, sin embargo, nunca entendí muy bien esa necesidad tuya de provocación sexual, aún así, tenías otras cosas que se anteponían a eso. Debo confesarte que no soy tu fan emped...

Perdón y oportunismo

Mi opinión es muy mía y la comparto porque me hace bien escribir, así que es una acción puramente egoísta.  No escribo porque sea una conocedora de las leyes, tampoco de hechos históricos exactos, no soy abogada ni me dedico a la política. Tampoco estoy graduada en letras ni en psicología, o sea que en términos de jueces terrenales, no soy nadie. Yo soy una simple ciudadana, común y corriente, que ha vivido como muchos de ustedes los estragos de la guerra provocada por los grupos insurgentes del M-19 (en su momento), las FARC, el ELN y EPL, desconozco si hay más. Más allá de sentir pavor de viajar por carretera en el tiempo de las pescas milagrosas, ninguno de mis familiares ha sido secuestrado, tampoco nos han extorsionado. No nos han matado a nadie ni han reclutado a ninguno de nuestros niños, a Dios gracias, pero nos pudo haber pasado o nos puede pasar si las cosas siguen como van. Los problemas que he vivido se identifican con los de otros miles de colombianos, pobreza,...