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El poder de elegir

Paz, igualdad, respeto de las diferencias, tolerancia, son palabras que escuchamos constantemente, pero de las cuales estamos alejados... ¡alejadísimos! Todo el mundo habla de "conseguir la paz", de "vivir en paz", incluso, de "negociar la paz", pero yo creo que reconciliarnos con nosotros mismos es el primer paso para lograr que esas intenciones se conviertan en realidades. Todos venimos a este mundo sin saber qué vida nos va a tocar, qué necesidades vamos a tener y cómo va a ser el camino, para unos será más fácil que para otros, pero estoy segura de que todos cargamos nuestras propias cruces y como vivimos en una sociedad donde todo lo que hagamos influye de una u otra forma en los demás, pues por eso padecemos tanto colectivamente. No podemos andar por el mundo culpando a los demás de las cosas que hemos vivido, aunque sean las más dolorosas y las más injustas, no podemos llenarnos de resentimiento y reflejarlo en los demás, en la pareja, en el...

Al son que me toquen...

Constantemente me pregunto, ¿qué probabilidades reales hay de que vaya a tener las cosas que quiero con sólo desearlas, soñarlas, trabajarlas o visualizarlas? Me lo pregunto porque desde que tengo uso de razón he visualizado cada cosa que quiero, y debo ser honesta cuando digo que no necesariamente por desearlas, soñarlas, trabajarlas y visualizarlas se me han dado. Tampoco voy a decir que no se me ha dado ninguna, pero ese no es el punto, el punto es que si esa es la manera de activarlas y que funcionen, ¿debería funcionar con todas o no? La lista ha ido cambiando con los años, en este momento no quiero nada extraordinario, quiero lo normal: una casa que sea mía donde pueda sembrar un árbol de mangos y pintar una o dos paredes con flores, un bebé, poder vivir cómodamente de lo que me gusta y me hace feliz, y estar sana para poder disfrutarlo. Yo sé que talvez no es el "momento" todavía, pero entonces ahí viene el existencialismo a enredarme la vida y a recordarme que som...

Todos queremos la paz

Quiero a mi país y quiero verlo descansar antes de morirme.  Me parece que vivir en paz deber ser una constante en nuestras vidas. Vivir en paz, con nosotros mismos primero, y en paz con la mamá, el vecino, el jefe o el señor del supermercado. No hay que odiar a los más ricos, ni a los más exitosos, ni a los más bonitos, se sufre mucho así porque el mundo está lleno de gente más suertuda que uno. Tampoco a las minorías o a las diferentes razas. No se gana nada incentivando la envidia y el  resentimiento, eso no es de corazones que están en paz. Creo que el perdón es el único camino liberador y  sanador . Yo decido perdonar a la gente que me hace daño o le hace daño a los que quiero, principalmente para no hacerme daño yo misma con odios y resentimientos, y sin duda, eso rebotará en el universo, en mi salud y en mi condición como ser humano.  Pero perdonar no es olvidar, perdonar es liberar al corazón del daño que le causa una persona o una situación y es...

Mi experiencia con la muerte

Morir. Muerte. ¿Cómo vamos a entender la muerte si no nos han preparado para ella, si no hablamos de ella, si hasta mencionar la palabra cuesta? Mi experiencia personal con la muerte había sido muy poca, he tenido la fortuna de tener a la gente que quiero conmigo, pero ahora me queda claro que cuando llega no avisa. Siempre tuve temor de este momento. Pensar en la posibilidad de despedirme de mi mamá y saber que no iba a estar nunca más conmigo en esta vida terrenal me llenaba de tristeza, de solo pensarlo me daba escalofrío, pero como es algo inevitable, iba a pasar y pasó.  Cómo no sentir un dolor profundo si nacimos de ese cuerpo, vivimos en él durante 9 meses y recibimos sus cuidados, amor incondicional, formación, consejos, somos una extensión suya y se nos va para siempre. Talvez la podamos sentir claro, pero no la podemos tocar, ver, cuidar, besar, oír su voz, hacer las cosas que nos parecen más triviales, pero que cuando ya no está se vuelven espectaculare...

Pero al fin, si es amor...

Hace poco hablaba con una amiga acerca de lo difícil que están las relaciones de pareja por estos tiempos, hombres que no quieren compromisos, competencia a nivel profesional, planes individuales sin posibilidad de compartirlos y si el implicado tiene más de 40 años y ya ha pasado por algún divorcio, el caso es toda una odisea. El amor siempre ha sido y será el motor que mueve la vida, el amor por lo que sea, por el trabajo, por el dinero, por el éxito, por los hijos, por la familia, por el poder, por un Dios, etc., es la fuerza que inspira los actos más contradictorios. En su nombre se cometen desde las atrocidades más horribles, hasta las cosas más maravillosas. He sido testigo de cosas increíbles: gente que mata en nombre del amor, gente que se enferma, gente que viaja desde un extremo del mundo a otro, gente que cambia de religión, gente que comete fraude, gente que deja vicios, gente que manipula en nombre de Dios, gente que inventa y experimenta. Eso signif...

El Síndrome del Hijo Unico

Hace unos días estaba hablando con una de mis amigas del alma, que tiene un niño de un año, acerca de su preocupación porque había tomado la decisión de no tener más bebés y lo que eso implicaba en el desarrollo y en la educación de su hijo, porque imagina que va a ser muy complejo criarlo lejos de esa posición de individualismo al no tener hermanitos con quién compartir la casa, la comida, la atención de la familia, etc. Me puse a investigar y según varios estudios sicológicos sobre el síndrome de hijo único este comportamiento es un mito que se ha perpetuado por generaciones pero que no tiene ningún sustento patológico. Dichas investigaciones y estudios han demostrado que no son diferentes a otros niños que provienen de hogares con más hijos, por lo tanto el problema es sociológico, eso significa que nosotros como adultos, padres y guías de esos niños podríamos producir un cambio positivo en sus vidas y por ahí derecho en las nuestras si cambiamos la manera de criarlos. ...

Shhh...

Bien decía Confucio que el silencio es el único amigo que jamás traiciona. Y es que uno aprende muchas cosas cuando está solo y en silencio. En esa especie de...”retiro” en el que uno tiene tiempo de pensar, de darle vueltas a la vida, de cuestionarse muchas cosas, pues se aprende tanto de uno mismo que yo se lo recomendaría a todo el mundo, darse un tiempo así, que puede llegar incluso a doler, pero aunque duela, aunque sea como un purgante de esos que saben horrible y que al final cura, vale la pena.  En mi caso, en el silencio he aprendido a identificar verdades en mí y en los demás, he reconocido los ojos que sirven de refugio, el hogar, el amor bueno, las verdaderas amigas, esas que no importan los años ni la distancia porque siempre hacen parte de uno, esas que son confiables e incondicionales, que uno mira a los ojos, escucha y salen solo buenas vibraciones, esas que no hay necesidad de nombrar porque saben de sobra que entran en los dedos de mi mano. Pero así...